Comience a crear su mundo

Lo crea o no, nuestras circunstancias de vida son el resultado de los pensamientos más firmemente establecidos en nuestra consciencia.

Usted comienza a crear su mundo a partir de lo que cree en su interior. Nada de lo que le sucede, sea bueno o malo en su propia opinión, es resultado del azar. Se podría decir que su vida es lo que piensa, siente y cree con mayor convicción.

La Biblia, que como ya vimos en el artículo anterior no es una recopilación de sucesos o personajes históricos que ocurrieron o existieron alguna vez, comienza hablándonos de este principio subyacente a través del relato recogido en Génesis 1:1-2

Dice:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

La Biblia no explica cómo creó Dios los cielos y la Tierra. Sin embargo, ese pasaje bíblico nos indica la condición de nuestra mente un instante antes de desear algo: desordenada, vacía y en tinieblas.

Pero acto seguido nos dice que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Es aceptado por casi todos los exégetas bíblicos que el término agua muchas veces se usa en el texto como sinónimo de conocimiento, profundidad y claridad.

Cuando usted se hace consciente de querer algo el Espíritu de Dios se mueve sobre las aguas de su deseo y es así que comienza el proceso creativo.

Para entender este punto veamos qué nos dice Génesis 1: 3

Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 

Obsérvese que Dios deseó que la luz llegase a ser y esta fue, lo que nos indica que toda manifestación en el mundo físico está precedida por un acto de la voluntad, del pensamiento, de un deseo profundo y de creer que así será en el plano mental.

Pues bien, en Mateo 21:22 Jesús nos dice:

Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Y justo ahí nos da una clave de inestimable valor: en creer que lo que deseas ya ha sido hecho está el éxito de nuestro proceso de creación consciente.

No importa si sus sentidos naturales indican que es falso. Manténgase en ese estado, viva en él, y de una manera que no sabe será cumplido.

En el próximo estudio hablaremos acerca de cómo poner en funcionamiento estas técnicas espirituales para crearnos el mundo en el que deseamos vivir.